El entrenador canino Juan Manuel Liquindoli sostiene que permitirles olfatear, explorar y conocer su entorno es esencial para que disfruten de la salida y aprovechen este momento del día.
Los perros obtienen gran parte de la información de su entorno a través del olfato. Cada árbol, poste, vereda o rincón les brinda estímulos que les permiten comprender qué sucedió en ese lugar y detectar la presencia de otros animales.
“Es el órgano de los sentidos más desarrollado por amplia diferencia en los perros”, explicó el especialista en entrenamiento canino.
“Salir a pasear a un perro no es salir a caminar, es salir a que el perro explore y olfatee. No te imagines un recorrido en tu cabeza. Si tenés 20 minutos o media hora, usalos para que el perro salga a olfatear más que a caminar”, agregó el entrenador.
Según su visión, los dueños deberían conceder a sus mascotas la libertad de explorar y tomar pequeñas decisiones en el transcurso del paseo. “El paseo es el gran momento del día para el perro, porque puede tomar decisiones”, destacó.
“Los perros no toman grandes decisiones, porque nosotros elegimos qué comen, en qué lugar de la casa van a dormir, por dónde van a salir y a qué hora”, aclaró el especialista.
Asimismo, Liquindoli subrayó la relevancia de permitir a los animales elegir qué lugares desean olfatear durante el recorrido. “En la naturaleza, los animales viven tomando decisiones. Si el perro en el paseo puede decidir olfatear en cierto lugar, hay que dejarlo que olfatee el tiempo necesario”, afirmó.
Para el entrenador, darles esa libertad en el paseo fomenta su bienestar. “Dejarlo tomar esa decisión va a enriquecer la calidad de vida de ese perro”, concluyó.






