Detrás de Ibarzabal, una pantalla muestra cifras que reflejan el crecimiento de GWM en el país, con un incremento del 200% en patentamientos entre enero y agosto de 2026 en comparación al mismo período del año anterior, alcanzando unas 3.500 unidades patentadas hasta la fecha y estableciendo un objetivo de 5.000 unidades para cerrar el año.
Posteriormente, Alejandro Nicolini, gerente general del Grupo Antelo, tomó el micrófono para contextualizar esos datos y explorar la evolución del mercado automotriz, las expectativas para el año y los desafíos que supone gestionar una oferta cada vez más variada de marcas.
La inclusión de Ibarzabal en el Grupo Antelo simboliza la transformación que actualmente vive la industria automotriz. Después de haber presidido Nissan Argentina entre abril de 2019 y diciembre de 2022, y de haber sido director de marketing y ventas de la automotriz japonesa, Ibarzabal asumió las riendas del negocio automotor del Grupo Antelo, que abarca Argentina, Paraguay y Uruguay, y que incluye marcas como GWM, Mitsubishi, Changan, y las recientes incorporaciones de Deepal, Soueast y Shacman.
El reciente cambio de rol es tal que, al ser consultado sobre las diferencias de las culturas laborales, Ibarzabal comenta que “apenas pasaron 15 días”. En Uruguay, por otro lado, GWM lidera el mercado, donde comercializa diversas marcas y logró vender 11.500 unidades en 2025, alcanzando una participación de mercado del 11.6 por ciento.
Mientras que en su paso por Nissan, las automotrices tradicionales veían el avance de los fabricantes chinos como una amenaza, hoy, desde su nueva posición en GWM, Ibarzabal adopta una visión diferente. El ejecutivo no considera que exista una competencia entre dos mundos diametralmente opuestos, enfatizando que “la transformación actual responde a una evolución más profunda del negocio”.
Según Ibarzabal, la clave radica en la velocidad del desarrollo de productos. Mientras que la industria tradicional podía tardar cinco o seis años en llevar un producto al mercado, en la actualidad ese tiempo se ha reducido a aproximadamente dos años.
Ibarzabal define el momento que atraviesa la industria global como un proceso de transición, marcado por fusiones y cambios en evolución que requieren inversiones con perspectivas de 10 a 15 años.
En su último año en Nissan, se produjeron 19.500 unidades, con la meta de alcanzar 50.000 para 2023, aunque debido a restricciones financieras y operativas, la producción no llegó a 30.000. En 2024, la producción cayó a 16.431 unidades y a 9.775 en 2025, siendo el último año en que se fabricaron vehículos de la marca japonesa en el país.
Ibarzabal aclara que su salida de Nissan no está relacionada con la situación actual de la automotriz, la cual se encuentra en negociaciones para la venta de su operación comercial a una sociedad con el grupo local involucrado como principal inversor.
Tras varios años en el extranjero, Ibarzabal decidió regresar a Argentina por motivos personales y entendió que su etapa en Nissan había concluido. Su relación previa con el Grupo Antelo facilitó su regreso, ya que había trabajado con la empresa en 2015 cuando aún actuaba como importador de Nissan.
El Grupo Antelo asumió la representación local de GWM en 2018 y, desde entonces, ha ampliado su oferta a 12 modelos, cubriendo casi todos los segmentos del mercado. Actualmente, cuenta con 30 concesionarios para ventas y servicios postventa. Como parte de su estrategia, GWM busca alternativas a los vehículos afectados por las limitaciones de importación, a pesar de que eso implique asumir el arancel correspondiente. Un ejemplo es el H7 4×4, disponible en el mercado a u$s 36.900, que no está sujeto a estas restricciones, considerando que es un modelo estratégico para diversificar la oferta. Se espera vender unas 1.000 unidades para fin de año.






