El experto detalló que en el interior del auto existen múltiples conexiones eléctricas que experimentan las vibraciones generadas cada vez que las ruedas atraviesan un pozo. Mencionó específicamente el relé, fusibles y varias uniones que pasan desapercibidas, pero que son esenciales para el óptimo funcionamiento del automóvil.
Las repercusiones pueden manifestarse en componentes que podrían no estar directamente relacionados con la suspensión. El mecánico advirtió que, aunque los baches no provocan necesariamente daños inmediatos en estas piezas del sistema eléctrico, sí pueden generar “falsos contactos que ocasionen averías”.
A modo de ilustración, Ebenezer compartió una experiencia personal con su propio Land Rover, que comenzó a mostrar alertas de mal funcionamiento en el tablero mientras transitaba por una zona llena de baches, a pesar de que en realidad no había problemas mecánicos.
“Esas advertencias se debían a los falsos contactos por las vibraciones”, explicó, aclarando que para solucionarlas era necesario borrar las alertas del sistema. Por otra parte, apuntó que las vibraciones pueden inducir “picos de tensión” que aumentan la posibilidad de fallos en el sistema electrónico. “Por eso, el impacto no se limita a la suspensión y los amortiguadores, sino que también afecta la parte electrónica”, sostuvo.
Las vibraciones no afectan de igual manera a todos los vehículos. Ebenezer indicó que hay automóviles diseñados para transitar fuera de ruta que son más resistentes a estos impactos. Por ejemplo, muchas camionetas y vehículos todoterreno están equipados con sistemas electrónicos más simples o con componentes elaborados para soportar constantes vibraciones.
El mecánico citó como ejemplo las lámparas halógenas: “Algunas indican ‘resistente a vibraciones’. Esto se debe a que las vibraciones pueden dañarlas y hacer que se fundan prematuramente”, enfatizó.
De acuerdo con el RAC, el club británico de automovilismo, se recomienda reducir la velocidad al acercarse a un pozo, siempre que tal acción no represente un peligro para otros conductores. Si la evasión no es factible, se aconseja agarrar el volante con firmeza y permitir que la rueda pase por encima del bache, ya que un movimiento brusco podría resultar en la pérdida de control del vehículo. Es importante también evitar frenar al pasar por el pozo, ya que mantener el freno presionado inclinaría el auto hacia adelante, aumentando la presión sobre la suspensión delantera.






