La celebración comienza al atardecer del lunes, con el toque del shofar, un instrumento elaborado a partir del cuerno de un animal kosher, que suena 100 veces. Rosh Hashaná, que significa “cabeza del año”, da inicio al mes de Tishréi en el calendario hebreo. Al ser un calendario lunar, las fechas de Rosh Hashaná varían en relación al calendario gregoriano. En 2026, la festividad concluirá al atardecer del 13 de septiembre. Como se detalla en el calendario oficial argentino, desde el viernes al atardecer hasta el domingo 13 son días no laborables para las personas judías, quienes suelen disfrutar de un merecido descanso. Sin embargo, dado que el reconocimiento legal de esta fecha exige un consenso con el empleador, no garantiza día libre como sucede con los feriados nacionales.
Rosh Hashaná representa el considerado primer día en la tierra para el pueblo judío, aquél en el que Dios creó a Adán y Eva. Aunque este evento bíblico ocurrió en el sexto día de la creación, la fecha encierra un significado especial. Como menciona la organización judía Chabad: “Aunque la creación se inició seis días antes de que Adán y Eva fuesen creados, ese día es, sin embargo, considerado el inicio del mundo, y se estableció Rosh Hashaná en esa fecha, ya que la humanidad es el centro del universo, para la cual todo fue creado”.
Las familias judías se reúnen para celebrar Rosh Hashaná con bendiciones y una cena ritual, que incluye platos tradicionales como la manzana con miel, con el fin de desear un año lleno de dulzura. También se sirven el gefilte fish y el Lecaij, un postre que combina miel, huevo, azúcar, canela, té y aceite. Según la tradición, durante este tiempo Dios evalúa si permitirá que la humanidad continúe en la Tierra, razón por la cual se le denomina también el Día del Juicio Final. En este contexto, uno de los saludos típicos es “Shaná tová”, acompañado de la bendición ya mencionada. A diferencia del año nuevo occidental, esta época se caracteriza por una incertidumbre sobre el futuro, que culmina en Yom Kipur o Día del Perdón, un momento de reconciliación entre los judíos y su deidad. Así, tras Rosh Hashaná, se abre un periodo de 10 días de reflexión, en el cual se identifican y se arrepienten de los errores cometidos en el ciclo que concluye, de cara a Yom Kipur.






