La legisladora, que lidera el bloque de Convicción Federal en el Senado, ha estado en conflicto desde hace tiempo con La Cámpora, la agrupación que encabeza Máximo Kirchner. La senadora ha criticado este espacio por su interacción con el electorado y, además, por la escasez de propuestas concretas. En el transcurso de este año, Moisés ya había cortado lazos con el interbloque dirigido por José Mayans en el Congreso, y en una entrevista publicada en marzo había declarado: “Ella es parte del problema”, en alusión a Cristina Kirchner.
“Yo no le tengo miedo a La Cámpora. No me someto al pensamiento único de nadie. Y me voy a quedar con el Partido Justicialista de Jujuy, porque todo lo realizado por su sector está mal jurídicamente”, había anticipado durante esa entrevista.
En febrero de 2026, fue elegida como vicepresidenta primera del Senado nacional, ocupando ese cargo por un espacio institucional que correspondía ocupar al peronismo, tras haberse distanciado formalmente del kirchnerismo.
De esta manera, después de una extensa pelea tanto política como judicial, el agrupamiento de Moisés se apoderará de la conducción del Partido Justicialista de Jujuy. Además, la Junta Electoral también rechazó la lista “Celeste y Blanca”, que contaba con el apoyo del kirchnerismo y postulaba al diputado provincial y ex presidente del PJ jujeño, Rubén Rivarola. Este último había sufrido una intervención inicial en el año 2023, dado que la Junta evaluó que su nómina no cumplía con los requisitos mínimos estipulados por la normativa y la carta orgánica del partido vigente.
La decisión fue adoptada tras un fallo de la Justicia Electoral que otorgó un plazo de doce horas al sector de Rivarola para subsanar las observaciones que se habían formulado sobre su presentación. De acuerdo con la Resolución N° 22/2026 de la Junta Electoral, las modificaciones realizadas excedieron lo que se podía interpretar como una corrección de errores.
Entre las irregularidades identificadas en la lista del kirchnerismo, se pueden mencionar cambios drásticos en la nómina de candidatos presentada originalmente, superación de los plazos estipulados y un abuso del derecho a la “subsanación” al alterar más de 130 nombres en la lista inicial. Según la resolución, esa lista incorporó nuevos candidatos, realizó sustituciones y presentó documentación fuera de término. La Junta Electoral contabilizó más de 300 modificaciones entre la lista presentada el 30 de julio y la documentación entregada el 11 de agosto.
Este fallo abre una nueva etapa para un PJ jujeño que ha experimentado en los últimos años una profunda crisis interna. La normalización de su proceso acumuló seis postergaciones para las elecciones internas y una serie de intervenciones. Desde diciembre de 2023 hasta inicios de este año, la dirección del partido estuvo a cargo de un liderazgo conjunto formado por Aníbal Fernández y Gustavo “Tano” Menéndez.
Desde febrero de este año, tras el fracaso del último binomio, se produjeron nuevas intervenciones judiciales bajo la dirección de Ricardo Villada y, en la etapa actual, por Federico Prieto, lo que llevó la crisis del partido a un estado crítico.
Este resultado no solo establece un nuevo orden dentro del PJ jujeño, sino que también podría marcar un cambio en la dinámica política en la provincia, en un entorno donde la lucha interna por el control del peronismo ha tomado un tinte crítico para su futuro.






