Sebastián García, consultor de soluciones de una destacada compañía en pagos digitales, afirmó que “hablar de IA ya no es un experimento, es algo que cualquier sistema moderno debe estar listo y la eficiencia que aporta es muy importante”. Explicó que su empresa utiliza IA para optimizar capacidades, reducir tiempo y costos.
Fernando Carozza, gerente de arquitectura en la nube de un importante banco, participó de un panel que analizó el futuro de las finanzas abiertas y el ritmo de la innovación en Argentina. Comentó que el protagonista en el mundo financiero será quien logre equilibrar la velocidad del mercado sin comprometer el control. “Si estamos jugando un partido de fútbol y debemos resolverlo en tiempo de descuento, hay que evitar el pelotazo tecnológico: no se puede introducir la IA sin estrategia, es crucial planificar cómo integramos el talento y estructuramos los equipos”, agregó Carozza.
El evento también abordó la situación económica actual. Claudio Zuchovicki, economista y presidente de Bolsas y Mercados Argentinos, comenzó su intervención destacando que una de las mayores incógnitas hacia enero de 2028 es el resultado de las elecciones. Al referirse al Gobierno, opinó: “es la primera vez que veo que los argentinos discutimos sobre la forma y la velocidad, pero no el rumbo. En muchos sectores, la cuestión macroeconómica no se cuestiona, aunque haya mucha discusión sobre formas y velocidad. Una vez estabilizada la macro, hay que debatir sobre lo micro, y para mí eso es un gran paso adelante para Argentina”.
Zuchovicki también mencionó la importancia de las empresas tecnológicas, señalando que “el 90% del PBI global lo generan empresas que no existían antes de 2009”. Entre ellas, mencionó a grandes nombres como Nvidia, Apple y Meta, destacando que la demanda por sus productos no ha disminuido debido a presiones políticas o económicas.
Al reflexionar sobre el presente argentino, subrayó: “Sostengo que vivimos en el mejor país del mundo,” mostrando un mapa que representaba la conflictividad global y comentando que esto explicaba los acuerdos de seguridad entre empresas extranjeras y YPF.
Respecto al futuro, Zuchovicki planteó que el camino a seguir es incierto, pero dejó en claro que para implementar la IA se requiere de energía y cobre. “¿Conocen algún país que los exporte?”, se preguntó irónicamente.
Durante el debate, se resaltó la relevancia de incorporar IA sin ignorar la seguridad. Lily Mendia, directora de ventas para América Latina de una compañía tecnológica, indicó que hay una necesidad urgente de adoptar IA, pero enfatizó que es crucial generar valor en esos casos de uso. “Existe un gran interés en beneficiarse de las tecnologías, pero también un temor por no tomar decisiones adecuadas”, comentó, señalando que en el sector bancario aún no se han instaurado agentes completamente automatizados.
Victoria Martínez, gerente de plataformas de IA en otra firma, advirtió sobre la ciberseguridad: “La cuarta preocupación a nivel mundial es la ciberseguridad, con el 80% de los secuestros de datos originándose en agentes automatizados. Debemos estar atentos para evitar nuevas vulnerabilidades”.
Mendia concluyó señalando que la experiencia argentina puede convertirse en una ventaja para liderar la era de la IA, recordando que los bancos deben encontrar un equilibrio entre innovación y trazabilidad, así como entre automatización y responsabilidad. Martínez coincidió con ella, destacando que, pese a la gran cantidad de pruebas y experimentos, todavía existe poco impacto en el negocio real. Detalló varios elementos esenciales para la resiliencia operativa en instituciones financieras, incluyendo control de identidad y evaluación continua.
El evento también presentó un caso de un banco colombiano que logró automatizar procesos en solo seis meses, generando ahorros significativos y reduciendo horas de monitoreo.






