La economía argentina atraviesa una paradoja estructural crítica. Mientras las exportaciones proyectan una cifra récord de u$s100.000 millones, el mercado laboral registra una contracción sostenida. Este informe analiza cómo el éxito de los sectores capital-intensivos no logra derramar bienestar en los sectores intensivos en mano de obra.
Análisis de la Divergencia Sectorial
El crecimiento del Agro (+4,6%) y la Minería (+15,7%) ha sido insuficiente para compensar la caída del Comercio (-4,3%) y la Industria (-5,6%). Esta composición sectorial explica el “descalce” productivo: los motores del crecimiento actual dependen de capital y tecnología, no de una fuerza laboral masiva. Como resultado, se han perdido 165.000 puestos asalariados privados desde noviembre de 2023, consolidando un déficit total de 235.000 puestos respecto al nivel pre-Milei.
El Mapa de la Disparidad Provincial
La crisis laboral es generalizada, con 21 provincias registrando pérdida de empleo. El contraste es marcado: mientras Neuquén (+7,1%) y Río Negro (+2,8%) crecen impulsadas por los sectores ganadores, provincias como Santa Cruz (-16,4%) y Tierra del Fuego (-15,6%) sufren el impacto de la retracción. La destrucción de empleo se concentra en los grandes centros urbanos (Buenos Aires, CABA, Córdoba, Santa Fe), afectando gravemente la masa salarial real.
Perspectiva Política y Acuerdos Estratégicos
La sustentabilidad del programa económico depende de la resolución de esta brecha. Las provincias con alto desempeño exportador (Jujuy, Catamarca, San Juan, Salta, Neuquén) emergen como actores clave en el Congreso. Se está configurando un bloque legislativo propenso a realizar acuerdos con el Gobierno, capaz de blindar proyectos de infraestructura, minería e hidrocarburos. No obstante, esta estabilidad política no garantiza la recuperación del consumo interno ni la absorción de mano de obra en los sectores más rezagados.
La reactivación económica actual se encuentra limitada a los sectores transables, dejando fuera del ciclo virtuoso a la mayor parte del entramado productivo nacional, lo cual plantea un desafío a largo plazo para la cohesión social y política.






