La Justicia de Paraguay dictaminó este jueves una nueva orden de prisión preventiva bajo la modalidad de arresto domiciliario para el exlegislador argentino Edgardo Kueider, en el marco de la investigación que se le sigue por supuesto blanqueo de capitales. La resolución fue tomada por el magistrado de Delitos Económicos de Asunción, Humberto Otazú, inmediatamente después de que el acusado prestara declaración en los tribunales locales.
Esta determinación institucional se superpone con la reclusión domiciliaria previa que el dirigente ya venía afrontando en territorio guaraní, así como con la condena en suspenso a dos años de cárcel dictada el pasado 13 de julio por el delito de tentativa de contrabando. Adicionalmente, el exsenador suma un requerimiento paralelo de prisión preventiva por el trámite de extradición hacia la Argentina, donde es investigado por la magistrada federal Sandra Arroyo Salgado bajo sospechas de enriquecimiento ilícito y lavado de activos.
Los detalles de la causa por lavado de activos y empresas fantasmas
La hipótesis del Ministerio Público de Paraguay involucra de forma directa a Kueider y a su pareja y colaboradora, Iara Guinsel Costa. Los fiscales de la causa argumentan que la pareja articuló un entramado societario mediante firmas apócrifas —tales como Golsur S.A. y Exclusiva EAS— con el fin de canalizar fondos de procedencia ilícita hacia la compra irregular de cocheras y seis departamentos de categoría en el exclusivo barrio de Las Mercedes, en Asunción.
El origen de este expediente penal se remonta al 4 de diciembre de 2024. En aquella fecha, ambos imputados fueron arrestados de forma flagrante sobre el Puente Internacional de la Amistad durante una inspección fronteriza donde se les incautó, ocultos en su rodado, un bolso con US$ 211.000, $3,9 millones de pesos argentinos y 646.000 guaraníes que no habían sido declarados ante las autoridades aduaneras.
Condena previa por contrabando y apelación de la defensa
Por el episodio del dinero en la frontera, los tribunales paraguayos le aplicaron recientemente a Kueider la pena de dos años de prisión en suspenso, mientras que Guinsel Costa fue sancionada con una condena condicional de un año y diez meses de prisión.
A pesar de los fallos judiciales adversos y de su compleja situación procesal, el exparlamentario ratificó públicamente su inocencia y anticipó que sus asesores legales apelarán de inmediato la sentencia por contrabando. El acusado insistió en que las divisas incautadas poseían un origen comercial legítimo y rechazó tajantemente las calificaciones penales que configuran el núcleo de las acusaciones en ambos márgenes del río Paraná.






