El gobierno estadounidense modificó sus recomendaciones para viajeros en territorio argentino, excluyendo a la urbe santafesina de las categorías de peligro extremo. Ante esta novedad, la ministra de Seguridad ponderó el anuncio como una validación de las estrategias implementadas para pacificar la región.
Mediante plataformas digitales, la representación diplomática de Washington informó que, si bien se aconseja mantener cautela general en el país, Rosario ha dejado de figurar como un punto de especial preocupación. Esta reclasificación sitúa a la localidad en el mismo escalafón que el resto de las provincias.
Estados Unidos destacó la mejora de la seguridad en Rosario
Peter Lamelas, vocero de la Casa Blanca en Buenos Aires, indicó que la revisión responde a un análisis detallado sobre el descenso de la criminalidad. El funcionario resaltó la gestión coordinada entre el mandatario provincial y el jefe comunal local, subrayando que su labor fue determinante para este avance institucional.
“Tras mi reciente paso por la ciudad, pudimos constatar que los compromisos de Pullaro y Javkin para combatir el delito han dado frutos reales. Por ello, sugerimos que la advertencia se normalice, permitiendo que tanto el turismo como las inversiones encuentren un terreno más fértil”, señaló el diplomático.
Aunque el reporte todavía menciona la persistencia de redes delictivas vinculadas al tráfico de sustancias, el tono del Departamento de Estado es notablemente más optimista. Ya no se percibe una diferencia de riesgo sustancial entre Rosario y otros centros urbanos de la República Argentina.
Patricia Bullrich vinculó la decisión al Plan Bandera
Patricia Bullrich no tardó en vincular este hito con el despliegue del Plan Bandera. La funcionaria manifestó que el retiro de la ciudad de la lista negra de Washington es una prueba irrefutable de que el orden ha retornado a las calles rosarinas.
La responsable del área de Seguridad rememoró la crítica situación heredada, donde el crimen organizado desafiaba la autoridad estatal. Según sus palabras, la intervención de los efectivos federales fue la pieza clave para que la ley volviera a prevalecer sobre el caos en la zona portuaria.
Finalmente, la ministra concluyó que esta validación internacional es el fruto de una postura firme frente a la delincuencia. Para el Poder Ejecutivo, el nuevo escenario de Rosario simboliza la efectividad de su consigna de tolerancia cero ante cualquier infracción legal.






