El pacto se formalizó el lunes en Buenos Aires entre González y la Asociación de Trabajadores de la Industria Láctea, y necesitará la homologación de la Secretaría de Trabajo de Santa Fe para entrar en vigencia. Según explicó el abogado Lisandro Fontán Manuello, quien participó en la transacción, la empresa arrastraba una crisis desde diciembre de 2022, situación que se agravó con la paralización total de la fábrica en los meses posteriores y el no pago de salarios acumulados entre febrero y junio.
Sudamericana de Lácteos posee varias marcas reconocidas, entre ellas Premio, SyS, Sudamlac, Tambería Holandesa, Pensilvania y Tuca. A lo largo de los años, la planta ha cambiado de propietarios en reiteradas ocasiones; primero perteneció al grupo italiano Parmalat, luego fue adquirida por la chilena La Mucca y posteriormente pasó a ser parte de Lactalis, que actualmente es dueña de Parmalat. Su nombre actual fue adoptado por un grupo de empresarios de Rosario que, a inicios de este año, la vendieron a Sergio Servio, propietario de lácteos Servio, basado en Villa María.
De acuerdo a información cercana a la negociación, Servio fue gradualmente perdiendo interés en la planta de Díaz, que se encuentra a varios cientos de kilómetros de su sede central en Córdoba, al no ser rentable, hasta que la empresa se quedó sin producción y pago de sueldos.
González, que actualmente opera una aceitera en Serodino, se comunicó con la situación a principios de año, visitó las instalaciones y llegó a un acuerdo con Servio para adquirir el paquete accionario, asumiendo además las deudas pendientes.
No obstante, la operación estuvo a punto de fracasar en varias ocasiones. El núcleo del conflicto con la Asociación de Trabajadores de la Industria Láctea fue la implementación del artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo, que permite reducciones salariales y exonera temporalmente del pago de aportes patronales en situación de suspensión. El sindicato rechazó la propuesta del comprador, argumentando que los trabajadores debían estar bajo un régimen de suspensión mientras González quería que trabajaran en la planta sin la obligación de cubrir cargas sociales. También exigió garantías sobre el pago de los salarios adeudados.
El desbloqueo de la negociación se produjo cuando Servio se presentó como garante del plan de pagos. Con esta garantía, las partes lograron un entendimiento que regula tanto la deuda acumulada como las condiciones laborales para los siguientes meses. Los 77 trabajadores de producción y 5 administrativos mantendrán sus empleos, sin despidos, aunque con una reducción de jornada y salario al 75% durante 90 días aplicando el artículo 223 bis. El acuerdo incluye además el pago de un 1% no remunerativo.
En relación con la deuda salarial, los meses de enero y febrero se considerarán como período de suspensión parcial. Para el periodo de marzo a junio, la empresa se compromete a abonar el 75% de los salarios adeudados. Los aportes a la asociación de trabajadores y a la obra social del personal quedan sujetos a un plan de regularización independiente.
Además, con el conflicto laboral resuelto, González se propone una reactivación rápida. Los trabajos de limpieza y acondicionamiento de los equipos iniciarán en los próximos días, con la expectativa de retomar la producción para fines de julio o principios de agosto. En una primera etapa, se producirá un único tipo de producto: quesos duros y en barra para la exportación, con un procesamiento inicial de 100.000 litros diarios. Posteriormente, se planea diversificar hacia otros tipos de quesos y la producción de suero.
El enfoque exportador es uno de los activos que González destacó de la empresa, ya que Sudamericana de Lácteos cuenta con aduana propia habilitada dentro de la planta, algo que pocas lácteas poseen en el país y facilita la exportación directa. La meta es destinar el 70% de la producción a mercados internacionales, principalmente en la región, y el 30% restante al mercado local. Para los próximos seis meses, el nuevo propietario planea alcanzar el 100% de la capacidad productiva. La inversión prevista incluye un desembolso de 4 millones de dólares para la instalación de un parque solar y un secador spray para el suero, con el objetivo de reducir costos operativos.






