Mar del Plata, un destino popular para escapadas cortas, se encuentra en una situación calificada de alarmante por los empresarios del sector. Rolando Dominé, miembro de la Asociación Hotelera Gastronómica y director de un importante hotel de la ciudad, describió un panorama complejo para la actividad. “Lo usual es que para esta altura ya hubiéramos superado el 50% de reservas de la capacidad hotelera local. Ninguno de nosotros o muy pocos podemos llegar a un porcentaje como el mencionado”, comentó en una entrevista.
Dominé explicó que las consultas han disminuido considerablemente en comparación con lo habitual, y la caída en el movimiento turístico se ha observado desde marzo, incluso en los fines de semana tradicionales. La situación es tan grave que algunos hoteles han tenido que cerrar temporalmente. “Vemos hoteles sindicales cerrados. ¿Cómo no lo van a hacer entonces algunos hoteles que no logran cubrir la cuota mínima de gastos?”, planteó.
Los establecimientos de una y dos estrellas son los más afectados, y muchos propietarios se ven obligados a inyectar capital propio para cubrir costos esenciales de funcionamiento. “Es pedirle a los dueños de las empresas que en el período de temporada baja y media hagan aportes de capital o de lo contrario tal vez no lograsen cubrir los gastos mínimos”, agregó.
La preocupación no se limita a la costa atlántica, ya que en Tandil, otro destino elegido para escapadas breves, las reservas apenas alcanzan el 50% de la capacidad disponible. La situación es aún más crítica en algunas localidades turísticas de las sierras de Córdoba, donde se reportan niveles mínimos de ocupación e incluso establecimientos sin reservas confirmadas para el próximo fin de semana largo. Estos datos contrastan con años anteriores, cuando los feriados largos representaban una oportunidad crucial para mantener la actividad en temporada baja.
Frente a la escasez de demanda, los hoteles han comenzado a ofrecer promociones especiales y descuentos para intentar atraer turistas en el último momento. “La expectativa con relación a los fines de semana largos, con más razón, se resuelve con promociones. Casi todos los hoteles las estamos dando”, señaló Dominé.
Los empresarios también están monitoreando la situación en otros destinos competidores, como Tandil y las sierras cordobesas, para ajustar precios y ofertas de acuerdo con la demanda. Asimismo, Dominé cuestionó la competencia desleal de los alquileres temporarios informales, destacando que la hotelería tradicional genera empleo formal y registrado, por lo que demanda mayores medidas de apoyo para el sector.
En este contexto, persistió en la necesidad de fortalecer las políticas de promoción turística y avanzar en estrategias que atraigan congresos, convenciones y eventos entre septiembre y diciembre. “Las respuestas por parte tanto de los organismos recaudatorios como de la función pública vienen demoradas”, concluyó.
Mientras tanto, el sector turístico enfrenta uno de los comienzos de temporada baja más desafiantes de los últimos años, con expectativas moderadas y la esperanza de que las reservas de último momento ayuden a mejorar un panorama que se encuentra distante de los niveles habituales para un fin de semana largo.






