El 26 de julio de 1984, Fernández Lima salió de su hogar en Villa Urquiza, se encontró con un conocido y jamás fue visto nuevamente. La familia comenzó a preocuparse ese mismo día, a las 20:30, cuando decidieron presentar la denuncia. Sin embargo, para los investigadores, el caso se consideraba una “fuga de hogar”, lo que resultó en un estancamiento de la investigación.
Los padres de Fernández Lima nunca cejaron en su búsqueda, aunque no obtuvieron respuestas hasta 40 años después del hallazgo macabro realizado por albañiles que trabajaban en el patio de la vivienda que alguna vez habitó el artista Gustavo Cerati, situada en la avenida Congreso al 3748, en el barrio de Coghlan.
Entre los objetos hallados tras el desprendimiento de tierra del terreno vecino, que pertenece a la familia Graf, se encontraron restos humanos, un reloj Seiko, una corbata y otros elementos que evidenciaban su antigüedad.
La autopsia determinó que la muerte de la víctima fue violenta, y posteriormente, el Equipo de Antropología Forense identificó los huesos como pertenecientes a Fernández Lima.
De forma inmediata, la atención se centró en Graf y su familia, ya que el acusado asistía a la misma escuela que la víctima. Como la causa de homicidio había prescripto con el tiempo, el fiscal Martín López Perrando solicitó la indagatoria de Cristian bajo la acusación de encubrir el cuerpo, un delito que permitiría avanzar en la investigación.
Durante su declaración, Graf mantuvo su inocencia, afirmó no conocer a Fernández Lima e indicó que la causa ya estaba prescripta, lo que evitaba cualquier acusación en su contra o de sus allegados.
A pesar de las pruebas, a fines de octubre de 2025 se dictó su sobreseimiento. Sin embargo, un mes después, un revés judicial se presentó cuando la Cámara de Apelación anuló el dictamen anterior y ordenó profundizar la investigación.
Recientemente, se han tomado nuevas declaraciones testimoniales y se ha reabierto la pesquisa, la cual ahora está clasificada como homicidio simple. Un nuevo operativo en el domicilio del acusado incluyó un análisis georadar para buscar más elementos del joven, aunque los resultados fueron negativos.
Por ahora, la causa sigue sin ofrecer respuestas definitivas sobre la identidad del asesino, mientras que la familia de Fernández Lima ha determinado un lugar para llorar su pérdida y continuar su búsqueda de justicia.
El entorno de Fernández Lima ha indicado que no llevarán a cabo movilizaciones ni marchas en esta fecha, aunque expresaron que este día “en medio de tanto dolor, es también importante para recordar”.






