El ministro argumentó que el debate público está marcado por percepciones y narrativas que, según él, no reflejan la realidad de los datos. “¿Cómo lidiar contra los expertos en operaciones? Creemos que la solución no es ‘transar’, lo que se ha convertido en un culto en nuestro país. Creemos que la solución es seguir ordenando la economía, para que los datos expongan su narrativa. Es un proceso más largo y mucho menos sencillo que el otro, pero es el que más le conviene a los argentinos”, manifestó Caputo en la red social X. Esta publicación recibió la aprobación del presidente Javier Milei, quien lo calificó como un “tremendo comentario”.
En este contexto, el ministro destacó cuatro variables: consumo privado, exportaciones, Producto Bruto Interno (PBI) y nivel de inversión. Según su argumentación, los últimos datos oficiales indican que el consumo privado, las exportaciones y el PBI alcanzaron un “récord histórico”, además de reportar un crecimiento del 16,4% en inversión. “Estos datos, no solo no convalidan las ‘percepciones mediáticas’, sino que las contradicen. Para eso existen los datos. Para que la gente sepa la verdad”, enfatizó el ministro.
Sin embargo, en opinión de Gonzalo Guiraldes, economista y socio de la consultora Audemus, es fundamental analizar los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) con mayor profundidad y compararlos con períodos previos. “Es cierto que el 2025 cerró con PIB histórico, pero en términos per cápita aún estamos muy lejos del 2011. Las exportaciones muestran un buen desempeño en cantidades por los productos primarios. La inversión está lejos de otros años mejores. El 2025 cerró con inversión equivalente al 19,6% del PBI, un valor inferior al del 2023, 2017 o 2011”, agregó, destacando así ciertos matices sobre la interpretación oficial de los datos, en especial respecto a la comparación histórica y distribución del crecimiento.
El ministro de Hacienda omitió en su publicación el dato de desempleo del cuarto trimestre de 2025, que también fue publicado por el Indec la semana pasada. Según esa información, la tasa de desempleo alcanzó el 7,5% de la población económicamente activa, afectando a 1,7 millones de personas, lo que representó un aumento de 1,1 puntos porcentuales con respecto al cierre de 2024 (6,4%) a pesar de un contexto de crecimiento económico (el PBI se expandió un 3,5% en términos interanuales).
La consultora Invecq realizó un análisis histórico y señaló que la tasa de desempleo del cuarto trimestre de 2025 no se apartó de los niveles registrados en igual período en 2016 (7,6%) y 2017 (7,2%), y se mantuvo por debajo de las cifras de 2018 y 2019, que fueron del 9,1% y 8,9%, respectivamente.





