A pesar de ser parte de un conjunto de reformas que impulsa el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, este proyecto enfrenta oposición. Fue presentado inicialmente en octubre de 2024, perdió su estado parlamentario y debió ser nuevamente ingresado. Sin embargo, incluso en este nuevo intento, no ha logrado despertar un entusiasmo significativo entre los oficialistas y sus aliados.
“Reenviamos al Congreso la que llamamos ‘Ley Hojarasca’ que deroga decenas de leyes obsoletas, vetustas y reñidas con la libertad. Es depuración normativa. Cuantas menos leyes, más justicia. Como pide nuestro presidente, Argentina será el país más libre del mundo. VLLC!”
Según información disponible, en algún momento se evaluó la posibilidad de discutir esta ley junto con la reforma de la ley de glaciares, pero finalmente se desestimó. Esta decisión obedece a dos razones fundamentales.
La primera es de carácter estratégico. Desde el bloque libertario se prefirió evitar una agenda saturada en una misma sesión, ya que la discusión sobre la ley de glaciares es un tema delicado que requiere cuidar los votos en un entorno político y judicial complicado para el Gobierno.
La segunda causa se relaciona con las diferencias internas que persisten respecto al contenido del proyecto. Uno de los puntos más controversiales es la derogación de la norma que permite a los legisladores obtener una credencial para la libre circulación y estacionamiento de sus vehículos.
El texto oficial sostiene que esta norma constituye un privilegio incompatible con el principio de igualdad ante la ley. “Hay pocos ejemplos de privilegio tan claros como el que deja en evidencia esta norma”, afirma la iniciativa.
Sin embargo, dentro del oficialismo, este argumento encuentra resistencia. Algunos diputados argumentan a favor de la “utilidad” de esta credencial en lugar de considerarla un privilegio. “Muchos legisladores llegan por tierra. ¿Qué pasa si, por ejemplo, [Axel] Kicillof te corta las rutas para impedir que llegues a votar una ley?”, expone un referente libertario en defensa de la continuidad de dicha credencial.
Las críticas no se limitan a este punto. Abogados del bloque advierten que, desde un enfoque legal, no es estrictamente necesario derogar leyes consideradas obsoletas, dado que una nueva ley puede anular a una anterior. Sin embargo, aunque reconocen que la iniciativa aumenta la cantidad de reformas propuestas por el Gobierno, varios legisladores sostienen que abrir este debate en este momento podría “entorpecer” negociaciones más prioritarias en el Congreso.
Dentro de estas negociaciones se encuentra la reforma electoral impulsada por el Poder Ejecutivo, que busca eliminar las primarias.






