El Gobierno busca aliviar la escasez de dólares con un mayor uso del yuan, pese al poco peso internacional de esa divisa.
Más allá de los USD 23.700 millones de crédito para proyectos de inversión anunciados (pero sin contratos financieros firmados) durante la reciente visita de Alberto Fernández a China, el objetivo más urgente del gobierno argentino es aliviar la acuciante escasez de divisas mediante la ampliación en unos USD 3.000 millones del canje de monedas del Banco Central argentino (BCRA) con el Banco Central Chino (Banco del Pueblo de China, BPC).
La ampliación llevará el convenio de canje, originalmente negociado por el extitular del BCRA, Martín Redrado, de los actuales USD 18.500 millones a cerca de USD 21.500 millones. Pero lo más importante para el Gobierno y el BCRA es dar fluidez a operaciones con renminbi (nombre oficial del yuan, la moneda china) y aliviar la demanda de dólares en operaciones de comercio exterior, que lo ha llevado a retacear divisas a los importadores, lo que generó reclamos de las empresas afectadas y puede deprimir el nivel de actividad económica.
El canje con China está en principio operativo, pero para las empresas es de uso engorroso. Por eso, además de ampliarlo, se busca simplificar el trámite burocrático, de modo que incluya el repago de créditos chinos para obras de infraestructura y operaciones de comercio exterior.
En 2021 el déficit comercial con China fue de USD 7.238 millones, el mayor desequilibrio bilateral de la Argentina, y en el Gobierno creen factible hacer que la mitad del intercambio se haga sin usar dólares
El BPC ya habilitó al principal banco comercial chino presente en la Argentina, el ICBC, a ser agente compensador (Clearing House) de operaciones, para que, por ejemplo, una empresa pueda pagar una importación con pesos y su proveedor chino reciba yuanes. Pero aún no se registró ninguna operación.
La tasa de uso de los yuanes sería de cerca de la mitad de la Shibor (Shanghai Interbank Offered Rate), que calcula diariamente el National Interbank Funding Center con sede en Shanghai, promedio simple de operaciones con deudores de alta calificación crediticia. En su página web, Shibor informa que la tasa a un año es del 2,63%, pero también que la tasa prime, en base a datos de 18 bancos chinos, es de 3,70% a un año y de 4,60% anual a cinco años.
En principio, la negociación no está atada al trato con el FMI ni tiene deadline, pero el Gobierno quiere concretarla cuanto antes, dada la acuciante escasez de dólares.
La negociación no está atada al trato con el FMI ni tiene deadline, pero el Gobierno quiere concretarla cuanto antes
Cabe aclarar que las posiciones de China en el directorio del Fondo, del que es uno de los tres principales socios (su poder de voto es de 6,4%, detrás del 16,5% de EEUU y del 6,47% de Japón) no suelen diferir de las de los demás pesos pesado.






