Durante su exposición, Tartaglione abordó un estudio asociado a la American Heart Association, diferenciando los resultados en función de la cantidad de café consumido. Aclaró que “de una a tres tazas no aumenta la probabilidad de arritmia”. Asimismo, destacó que en el rango de dos a cuatro tazas diarias, la incidencia de enfermedades cardíacas tiende a ser menor, lo que resultó ser una buena noticia para los amantes del café. No obstante, advirtió que superar las cuatro tazas podría aumentar el riesgo de problemas cardíacos. “Ojo con el tamaño”, enfatizó, recordando que la cantidad no solo se refiere a la frecuencia de consumo, sino también al tamaño de las porciones.
Un aspecto crucial de su presentación fue la relación entre el consumo moderado de café y las alteraciones en el ritmo cardíaco. Según explicó Tartaglione, consumir entre una y tres tazas no incrementa la probabilidad de arritmia, algo que tranquiliza a quienes temen por los efectos del café en su corazón. También mencionó la relación del café con la presión arterial, indicando que al ser consumido puede provocar un leve aumento inicial que luego puede ser seguido de una caída. Además, abordó la conexión entre el consumo regular de café y la diabetes tipo 2, alertando sobre los peligros de los energizantes debido a su alta concentración de sustancias que pueden afectar la salud.
En cuanto a la preparación del café, Tartaglione destacó el uso del método de filtrado, ya que este ayuda a eliminar un componente presente en la bebida que puede elevar el colesterol. “En realidad es mucho mejor el de filtro”, aseguró, explicando que esta técnica permite separar el componente nocivo de manera más efectiva que otros métodos. Por ello, recomendó utilizar filtros de papel o de tela como parte fundamental de su consejo sobre la preparación del café.
Finalmente, se ocupó de las formas de tomar café, cuestionando las preparaciones que incluyen azúcares y jarabes. “El café no es un postre”, enfatizó, señalando que estos agregados deben ser considerados al hablar de su consumo. Sugirió disfrutarlo negro y sin azúcar, además de optar por métodos de preparación filtrados. También mencionó que se debe evitar el café por la noche si interfiere con el sueño.






