Para comprender cómo se registran los beneficios impositivos en el Presupuesto, se utiliza el concepto de gasto tributario, que se refiere a la pérdida de recaudación por tratamientos tributarios preferenciales.
Los regímenes especiales buscan fomentar actividades económicas, beneficiar a determinadas áreas o grupos de contribuyentes, motivar comportamientos e incrementar la competitividad al reducir la carga tributaria sobre ciertos consumos. A diferencia de una asignación presupuestaria directa, este enfoque propone incentivos a través de una disminución de las obligaciones fiscales.
Para el año 2027, el gasto tributario total se proyecta en $51.914.317,8 millones, lo que representa el 3,67% del PBI, con una ligera reducción del 0,02 puntos porcentuales respecto a 2026. De ese total, $45.692.398,7 millones corresponden a tratamientos especiales previstos en distintas leyes impositivas, mientras que $6.221.919,1 millones se relacionan con beneficios otorgados mediante regímenes de promoción económica.
Este último grupo incluye programas que ofrecen exenciones, reducciones de alícuotas, deducciones, créditos fiscales, diferimientos y otras ventajas que suponen una pérdida potencial de recursos para el Estado. Sin embargo, el RIGI presenta una particularidad que dificulta, por el momento, asignarle una cifra dentro de esta proyección.
El documento oficial señala: “Dado que los proyectos adheridos se encuentran mayoritariamente en etapas iniciales de implementación (inversión), el gasto tributario asociado al régimen podrá ser estimado en etapas posteriores de avance de los proyectos. Sin embargo, es posible acceder a partir del sitio web oficial a una caracterización completa de los proyectos incluidos en dicho régimen.”
Actualmente, hay 23 proyectos aprobados por un total de USD 49.766 millones, siendo la mayoría de ellos del sector de minería y petróleo y gas. En este último rubro, las inversiones planificadas para el próximo año alcanzan los USD 3.251 millones.
Como referencia, en mayo reciente, cuando solo había trece iniciativas aprobadas, se estimaba que el impacto fiscal del RIGI era de USD 1.837 millones anuales, lo que equivalía a 0,27 puntos porcentuales del PBI, según un legislador que ocupó cargos en la gestión anterior.
En cuanto a los parámetros considerados en el cálculo, se incluyen la reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias del 35% general al 25%, la eliminación de derechos de exportación a partir del tercer año de operación del proyecto, la exención de aranceles de importación sobre bienes de capital e insumos, la emisión de Certificados de Crédito Fiscal para la cancelación del IVA y la posibilidad de computar el 100% del Impuesto a los Créditos y Débitos Bancarios como pago a cuenta de Ganancias, en contraste con el 33% permitido por el régimen general.
El presupuesto sí calcula el impacto fiscal de otros regímenes de promoción económica, que en conjunto para 2027 representan un gasto tributario equivalente al 0,44% del PBI, lo que implica una reducción respecto al 0,48% estimado para este año.
Los componentes principales son el régimen destinado al fortalecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs), con un costo estimado del 0,18% del PBI; la promoción económica de Tierra del Fuego, que representa un 0,13%; y la Economía del Conocimiento, con un 0,06%.
La promoción industrial y el régimen de autopartes aparecen en un segundo grupo, cada uno con un costo del 0,02% del PBI, mientras que la promoción de la actividad minera representa un 0,01%.
El Impuesto al Valor Agregado (IVA) soporta el 36,3% del gasto tributario, con una cifra que asciende a $18.825.030,1 millones, equivalente a 1,33% del PBI. De este total, el 92,5% surge de exenciones y alícuotas reducidas dispuestas en la ley, mientras que los $1.413.059,5 millones restantes corresponden a beneficios vinculados a distintos regímenes de promoción económica.
Los gastos tributarios del Impuesto a las Ganancias alcanzan $9.187.298,1 millones, es decir, el 0,65% del PBI proyectado. Por su parte, el régimen simplificado para pequeños contribuyentes, conocido como Monotributo, representa $15.087.628,9 millones, lo que equivale al 1,07% del producto.
En relación a los impuestos que gravan los combustibles, el gasto tributario llega a $4.520.092,8 millones, lo que equivale al 0,32% del PBI. La mayor parte de esta cifra se debe a la diferencia entre las sumas fijas aplicadas a las ventas de naftas y gasoil, así como a la exención vigente para los combustibles utilizados en la zona sur del país.
Por último, las Contribuciones a la Seguridad Social generan un gasto tributario de $3.194.928,4 millones, equivalente al 0,23% del PBI. El componente más relevante proviene de la reducción de las contribuciones patronales por zona geográfica, un beneficio que, al adoptar la forma de crédito fiscal en el IVA, también afecta la recaudación de dicho impuesto.






