Colombo comparó esta problemática con la ansiedad que la Iglesia había manifestado previamente en relación con la adicción al juego en línea. “Familias que se endeudaban a causa del juego, como una adicción. Ahora, se suma la presión de tener que afrontar gastos a menudo debido al uso de billeteras electrónicas”, indicó en declaraciones a una emisora local.
Para el titular de la CEA, la solución a este problema no debe recaer exclusivamente en las personas que enfrentan dificultades para pagar. “Es necesario encontrar alguna solución que implique, al menos, establecer criterios sobre la contracción de las deudas o discutir cuánto del salario de una persona se puede destinar a gastos”, argumentó.
El sacerdote también puntualizó que no todas las modalidades de endeudamiento poseen las mismas implicancias. Algunas, detalló, pueden acarrear consecuencias severas desde el momento de su contratación, mientras que otras se acumulan de manera gradual. “Hay deudas que son claramente usureras al momento de contraerlas y otras que se acumulan lentamente, llevando a una situación muy desventajosa para poder hacer frente a las obligaciones”, afirmó.
Colombo demandó una regulación del acceso al crédito y alertó sobre la tendencia de muchas familias a recurrir a préstamos para cubrir gastos esenciales.
Esta advertencia se produce en un contexto de creciente morosidad entre los hogares argentinos. Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), basado en datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y de la Central de Deudores (CENDEU), indica que la mora bancaria de las familias alcanzó el 12,8% en junio de 2026.
La situación es aún más grave en el caso de las billeteras virtuales, donde la morosidad se elevó al 30,1%. Este porcentaje superó incluso el récord de morosidad registrado durante la pandemia, cuando se situó en 27,1% en mayo de 2020. Según estos datos, 5,91 millones de personas se encuentran en situación irregular sobre un total de 20,96 millones de deudores.
Ante este panorama, Colombo criticó la tendencia a minimizar el problema. “No se puede tener una visión superficial, ni menos decir: ‘no nos interesa o que se arreglen'”, manifestó.
El presidente de la CEA enfocó su atención en quienes recurren al crédito para satisfacer necesidades esenciales. “Endeudarse para sacrificar algún elemento necesario para poder cubrir una necesidad es motivo de preocupación, especialmente por las consecuencias que acarrea”, destacó.
Los datos del BCRA presentados en el informe del CEPA también revelan el impacto de estas obligaciones sobre los ingresos. En abril de 2026, los pagos mensuales relacionados con deudas representaron el 24,1% de la masa salarial de los hogares. A su vez, los préstamos personales y las tarjetas de crédito constituyeron el 73% del saldo irregular registrado entre las familias en mayo de 2026.






