Los fenómenos meteorológicos comenzaron a manifestarse en la madrugada, afectando tanto a la ciudad como a gran parte del conurbano. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió un Aviso a Corto Plazo por tormentas severas, precipitaciones intensas y ráfagas de viento para la ciudad, el Gran Buenos Aires y el Río de la Plata. Por su parte, los organismos de emergencia realizaron un monitoreo constante de la situación.
Fuentes del área de Defensa Civil bonaerense indicaron que las primeras tormentas eran parte de un sistema que se había adelantado al frente principal proveniente del sur. Como se preveía, el período de mayor actividad se concentró entre el mediodía y las primeras horas de la tarde.
El aviso emitido por el SMN a las 7.18 incluyó también a más de 30 municipios de la provincia de Buenos Aires, tales como Avellaneda, Lanús, Quilmes, La Plata, Lomas de Zamora, San Isidro, Vicente López, Tigre, Pilar, Moreno, Morón, Merlo y La Matanza. Se advirtió sobre tormentas intensas y ráfagas, recomendando precauciones como evitar las calles inundadas, permanecer en espacios cerrados y asegurar objetos sueltos que pudieran ser arrastrados por el viento.
Esta situación refleja lo que los especialistas habían anticipado desde inicios de la semana, donde describían el desarrollo de una ciclogénesis, el proceso que propicia la formación de sistemas de baja presión atmosférica.
Este mecanismo, si bien no es una tormenta por sí mismo, facilita el surgimiento de fenómenos más severos. Cuando la presión atmosférica disminuye rápidamente, el aire tiende a reorganizarse para compensar ese desequilibrio, lo que puede resultar en lluvias continuas, tormentas y vientos intensos.
De acuerdo con diversos modelos meteorológicos, este sistema se está formando en el este del país y afecta directamente al norte de Buenos Aires, el AMBA y sectores del Litoral. Por ello, desde hace varios días los meteorólogos alertaban sobre la actividad atmosférica que se concentraría este jueves.
Luego del paso de las tormentas más intensas, continuó el monitoreo de la situación y se mantuvieron las alertas por vientos. Se prevén ráfagas que varían entre 60 y 69 kilómetros por hora, con una rotación que favorecerá la llegada de aire frío.
A medida que avanzaba la tarde, el panorama comenzó a evolucionar positivamente. El SMN levantó la alerta naranja por lluvias en parte del área metropolitana, aunque se mantuvo vigente la alerta amarilla por vientos asociados al frente frío y la llegada de una masa de aire polar.
Esta caída en la temperatura será inmediata, con una máxima que se espera en torno a los 14°, que podría disminuir hasta 9° por la noche. Detrás de este descenso, se establecerá una masa de aire polar que influirá en el clima durante los próximos días.
Este fenómeno se produce solo una semana después de un episodio extraordinario en el que se registraron 113 milímetros de lluvia en la ciudad, la cifra más alta histórica para julio desde que existen registros sistemáticos desde 1906. Aunque esta vez las precipitaciones son menores, los 42,5 milímetros acumulados hasta las 14 representan más de 60% del promedio que se da en agosto.
Cuando el sistema de baja presión se desplace hacia el este, el panorama cambiará significativamente. Para el viernes se aguardan mínimas cercanas a 5° en zonas urbanas y temperaturas aún más bajas en áreas suburbanas y rurales. El sábado se presentará con un clima estable, aunque con viento del oeste, lo que aumentará la sensación de frío. El domingo está previsto como el día más frío, con mínimas cerca de 4° y máximas que apenas superarían los 12° o 13°.
Las proyecciones indican que el frío persistirá, con mínimas estimadas en 3° para el lunes y valores en torno a 4° para el martes, consolidando así un clima plenamente invernal.






