El estudio indica que las cadenas de supermercados experimentaron una caída del 2,6% en las ventas en junio respecto al mismo mes del año anterior, además de una merma del 0,9% en comparación con mayo. Por su parte, los autoservicios vieron un descenso del 1,6% interanual y del 1,9% mensual.
Los kioscos y almacenes de barrio fueron los más afectados, con un descenso del 4,6% en el comparativo interanual y del 4,4% en el mensual. Los mayoristas también reflejaron una significante baja, con un decremento del 3,3% interanual y del 4,2% mensual.
En contraposición, las ventas por e-commerce experimentaron un auge del 41,4% en comparación interanual durante junio, con un leve incremento del 0,5% respecto a mayo, manteniendo así una tendencia positiva en los últimos meses.
El informe también analiza las ventas en farmacias, que se mantuvieron estables en junio en relación al mismo mes del año anterior, pero mostraron un avance del 3,6% respecto al mes previo.
La caída en los diferentes sectores fue generalizada el mes pasado. El mayor descenso se registró en el rubro de Desayuno y merienda, con una caída del 7,7%, seguido por Limpieza de ropa y hogar (-6,2%) y Perecederos (-5,7%). También se observaron bajas en Impulsivos (-5,3%), Higiene y cosmética (-3,7%) y Alimentación (-0,5%).
El único sector que logró un crecimiento en junio fue el de bebidas. Las ventas de bebidas alcohólicas aumentaron un 9,4% interanual, mientras que el consumo de bebidas sin alcohol subió un 3,5%.
En el análisis semestral, el consumo masivo acumula una disminución del 4,6% en supermercados, del 3,8% en mayoristas, del 3,2% en autoservicios, del 2,3% en kioscos y comercios tradicionales, y del 0,3% en farmacias. En contraste, el comercio electrónico muestra un aumento del 34,8% en lo que va del año.
Así, el informe de Scentia revela que los argentinos siguen restringiendo sus consumos en casi todos los canales de venta analizados, siendo el e-commerce la única excepción.






