Con una victoria por 2 a 0 en un encuentro definido en Boston, Francia llegó a las semifinales de la Copa del Mundo, donde esperará al vencedor del duelo entre España y Bélgica, programado para el viernes.
Kylian Mbappé despliega su talento al igual que Lionel Messi: tras errar un penal (el primero en su carrera en copas), consiguió un gol extraordinario y guió a un conjunto que ataca con diversas estrategias, combinando toque, sorpresa y valentía. Cuando se le cierran los espacios, como ocurrió en pasajes contra Paraguay y durante momentos del partido ante Marruecos, muestra su paciencia. Al equipo le sobra talento, incluso en la defensa.
Durante los primeros cinco minutos, Bono, el arquero de Marruecos, salvó a su equipo en dos ocasiones, primero ante un remate de Mbappé que dio en el palo y luego con un cabezazo de Upamecano. Francia estuvo cerca de abrir el marcador, pero a los 27 minutos, un penal cometido por Mazraoui a Mbappé marcó un punto de inflexión.
La jugada fue revisada por el VAR y aunque el crack lo ejecutó con poco estilo, Bono adivinó su tiro, lanzándose a su izquierda. Si el tiempo de espera del árbitro argentino Facundo Tello y el equipo VAR influyó en el resultado es complicado de determinar.
Sin embargo, Tello tuvo un buen desempeño en general. Tanto Francia como Marruecos cometieron diez faltas, y no hubo acciones que demandaran una revisión por parte del VAR ante su correcta conducción, acompañada de sus asistentes.
Bono volvió a brillar al detener un disparo de Doué en otro rincón. El arquero, quien ha mostrado simpatía por el fútbol argentino y por River, batalló contra un equipo que los apremiaba desde múltiples ángulos.
A pesar de sus esfuerzos, la primera mitad culminó sin goles, aunque Digne tuvo un tiro que impactó en el travesaño. Talbi, con una aproximación por el lado izquierdo, intentó refrescar una ofensiva marroquí que se mantuvo cautelosa durante gran parte del partido, replegándose en defensa. Su enfoque fue pragmático, reservando el audaz ataque para otro momento, aunque él se destacó como excepción.
Fue Mbappé quien volvió a hacer la diferencia, logrando un tanto que Bono no logró detener. Luego de su penal fallido, el delantero alcanzó a Messi como uno de los máximos goleadores del Mundial, con un remate preciso que no dio opciones al arquero.
El capitán, que había anotado de penal el gol que les dio el triunfo ante Paraguay, sigue en la contienda por la Bota de Oro, acumulando ocho tantos en seis partidos, al mismo nivel que Messi. Además, un dato impresionante: suma 20 goles en 20 partidos en mundiales, comparado con los 21 de Messi en 31 encuentros.
Por otra parte, se convirtió en el primer jugador en alcanzar 100 goles con la selección de Francia, contabilizando 64 anotaciones y 36 asistencias.
El astro del Real Madrid vivió recientemente un episodio complicado tras sufrir ataques racistas de una senadora paraguaya. Estos inaceptables comentarios provocaron una ola de rechazo en Francia y el apoyo de organismos internacionales.
A sus 27 años, Mbappé busca ganar su segundo Mundial luego de Rusia 2018 y superar a Messi como máximo goleador histórico del torneo. Su juventud juega a su favor.
No obstante, tuvo que abandonar el campo a quince minutos del final debido a un dolor en el tobillo derecho, que fue tratado con hielo para mitigar el impacto. El modo en que celebró al final sugiere que pudo haber sido solo un susto.
Este partido fue un encuentro entre naciones con vínculos históricos. Los futbolistas y aficionados suelen conectarse a través de la migración, el idioma, y las relaciones familiares. Marruecos estuvo bajo el dominio francés de 1912 a 1956, y ambos países continúan estrechamente vinculados en educación, negocios y migración, con el fútbol emergiendo como una expresión clara de esos lazos.
Seis jugadores de la selección marroquí nacieron en Francia, y algunos otros bien pudieron haber optado por representar a Marruecos tras formar parte de la Ligue 1. Las trayectorias de estos deportistas subrayan la profunda conexión deportiva y la capacidad de Marruecos de convertir su diáspora en una fortaleza competitiva.
Ayyoub Bouaddi, de solo 18 años, es un claro ejemplo de estos vínculos: nació en Francia, se formó en el Lille y fue internacional con Francia a nivel juvenil antes de optar por Marruecos, simbolizando los lazos duales que dieron una resonancia particular al partido.
Francia, campeón mundial en 2018, sigue siendo una potencia consolidada en el fútbol, destacando por su experiencia en torneos y su talento ofensivo. Por otro lado, Marruecos realizó una buena campaña, aunque su rendimiento final fue decepcionante, cuatro años después de ser el primer país africano en llegar a las semifinales de una Copa del Mundo.
El partido de Qatar 2022, también ganado 2 a 0 por Francia, estuvo cargado de emoción y un aire de reconocimiento mutuo. La campaña de Marruecos cautivó a los aficionados más allá de sus fronteras, mientras que Francia volvió a mostrar la multiculturalidad que desde hace tiempo caracteriza su fútbol.
Con Marruecos bajo presión, Dembelé sentenció el encuentro con un tiro desde fuera del área que apenas fue desviado por el guante izquierdo de Bono. Posteriormente, el arquero mantuvo su equipo en pie al evitar una goleada, con 22 remates, de los cuales 8 fueron al arco y solo dos se tradujeron en goles, quedando así la fusión de arte y eficacia del equipo francés. Fútbol en su máxima expresión.






