El director técnico de la Selección de Paraguay, Gustavo Alfaro, defendió el enfoque de su equipo tras el 0-0 ante Australia, en la última jornada del Grupo D del Mundial 2026. En conferencia de prensa, realizó una comparación contundente al afirmar que el trayecto mundialista de la Albirroja es como un parto complicado. “Esto es un parto y a veces es un parto de nalgas. Con dolor y a veces te viene con el cordón cruzado”, expresó tras un partido marcado por su intensidad táctica y escasas oportunidades, que dejó a Paraguay con posibilidades significativas de avanzar a los dieciseisavos de final como uno de los mejores terceros. Alfaro no eludió las críticas sobre el desarrollo del juego y respondió con contundencia sobre el desempeño de su equipo. “Cuestionen todo lo que quieran cuestionar”, afirmó en un ambiente de tensión y reivindicación del proceso que llevó a Paraguay de vuelta a un Mundial después de 16 años. La selección terminó tercera en el Grupo D con cuatro puntos, ubicándose detrás de Estados Unidos y Australia, y deberá aguardar la conclusión de otras zonas para asegurar matemáticamente su clasificación a la próxima fase. El entrenador, sin embargo, valoró notablemente el esfuerzo defensivo de su equipo, que logró mantener el arco en cero ante un rival directo. “Quedé conforme con el trabajo defensivo”, aseguró, resaltando la disciplina táctica de Paraguay en un choque de alta presión. Alfaro también destacó que el nivel del torneo exige evaluar el desempeño paraguayo dentro de un contexto de elevada competencia. “Como nivel, estamos todos nivelados para arriba”, analizó acerca de la paridad en el torneo y las dificultades para imponer condiciones contra selecciones con mayor experiencia mundialista. En esta línea, recordó que siempre ha intentado manejar su discurso con cautela, evitando presionar a los jugadores con expectativas irreales. “Siempre hablé de ilusión, no hablé de expectativa”, subrayó el entrenador, buscando distinguir el sueño colectivo de Paraguay de la presión externa. El empate contra Australia dejó sentimientos encontrados: Paraguay no logró ganar ni asegurar el segundo lugar en el grupo, pero sí un resultado que lo mantiene con opciones en la Copa del Mundo. Para Alfaro, ese mantenimiento en la competición ya constituye un punto de partida para los posibles desafíos en la fase eliminatoria. “Prepararnos para lo que va a venir. Después ya mentalizarnos para el rival que vamos a tener, el día que vayamos a jugar y el lugar”, indicó. Además, hizo hincapié en una de sus ideas recurrentes: competir incluso en circunstancias adversas y frente a rivales considerados superiores. “De la misma manera que era difícil clasificar o hacer difícil eliminar a un cabeza de serie, imposible no, no existen los imposibles, no existen”, enfatizó. También anticipó que, si Paraguay logra clasificar, muchos lo darán por eliminado antes de jugar el cruce de dieciseisavos. “Ahora cuando salgamos acá, si clasificamos, todo el mundo va a decir que ya estamos muertos, que ya estamos de regalo, que para qué vamos a jugar esto”, reflexionó. Y añadió con desafío: “¿Qué quieren, que nos volvamos a Asunción antes de tiempo? Nosotros vamos a pelear, con los argumentos que tengamos, como tengamos, como podamos, vamos a pelear”. El seleccionador también se permitió la autocrítica, aunque solicitó una perspectiva más amplia sobre el recorrido del equipo. “La primera autocrítica la hacemos nosotros. Pero miremos a los demás, a los que clasificaron a seis mundiales consecutivos, y por qué a nosotros nos costó volver tras 16 años”, puntualizó.






