Aunque el sistema no colapsará y los pagos continuarán, los montos serán menores. Este adelanto en las proyecciones se debe en gran parte al aumento en los costos de atención médica y al incremento del gasto gubernamental.
La fecha crítica para el fondo dedicado a las jubilaciones ha sido modificada, pasando de 2033 a 2032. En cuanto al fondo combinado de jubilaciones y discapacidad de la SSA, se estima que no podrá ofrecer beneficios completos a partir de 2034, sin cambios respecto a informes anteriores.
Una vez alcanzado este umbral, se prevé que los ingresos del programa solo cubrirán el 83% de los beneficios programados. Por otro lado, el fondo hospitalario de Medicare mantiene la proyección de agotarse en 2033.
El comisionado Frank Bisignano ha manifestado que la administración actual está decidida a proteger el programa y a erradicar el fraude. Los fideicomisarios del programa, que incluyen al secretario del Tesoro y a la secretaria de Trabajo, han subrayado que los resultados resaltan la urgencia de realizar reformas en el sistema.
Con aproximadamente 70,1 millones de personas registradas en Medicare y un número significativo de ciudadanos dependiendo de las jubilaciones, cualquier reducción en los beneficios tendría un impacto considerable en la economía de muchas familias a lo largo del país. Cabe recordar que los beneficios de la SSA no han experimentado una reforma estructural en cerca de cuarenta años, momento en el que se elevó la edad de elegibilidad de 65 a 67 años.






