El bono con vencimiento el próximo año fue el más solicitado por el mercado, ya que cumple antes de posibles cambios en la gestión gubernamental, lo que a su vez hace que su tasa sea más atractiva.
En la licitación, el Tesoro recaudó US$200 millones a una tasa interna de retorno efectiva anual (TIREA) de 5,12%. Frente a un interés superior, con ofertas que alcanzaron los US$405 millones, se aplicó un factor de prorrateo de 49,75%. Esto implicó que los inversores solo pudieron colocar la mitad de los dólares inicialmente solicitados.
Se realizará una segunda vuelta el jueves, con condiciones similares, por un monto adicional de hasta US$105 millones. Si se logra esa cifra, se habrá alcanzado el límite de US$2000 millones establecido para la emisión.
De esta manera, el Gobierno incrementa sus reservas en dólares para el cumplimiento de obligaciones de deuda.
En el caso del bono a 2028, se recaudaron US$150 millones a una TIREA de 8,49%, y también contará con una segunda vuelta por otros US$100 millones. En esta ocasión, el prorrateo fue menor, permitiendo a los inversores colocar US$96,23 de cada US$100 que solicitaron al Tesoro.
Hasta el momento, el Tesoro ha captado más de US$3200 millones entre ambos títulos en dólares, aunque solo un 25% de este monto se ha retenido debido a los pagos de deudas a organismos internacionales. Esto ha obligado al Gobierno a explorar otras alternativas para garantizar los pagos a bonistas programados para el próximo 9 de julio.
En cuanto a la emisión de deuda en pesos, el Gobierno tenía que hacer frente a vencimientos por aproximadamente $11 billones en manos del sector privado y emitió bonos por un total de $12,57 billones, tras recibir ofertas que superaron los $16 billones. De este modo, se renovó el 114,36% de sus compromisos.
Analistas habían indicado que el Tesoro se encontraba bien posicionado para cumplir con estos compromisos, contando con una cantidad significativa de depósitos en el Banco Central que cubrían la mitad de los vencimientos, además de un sistema financiero con alta liquidez en instrumentos a un día.
La Secretaría de Finanzas reportó que el interés de los inversores se centró principalmente en dos instrumentos: la letra capitalizable a septiembre y el bono con tasa Tamar, que se ajusta según el rendimiento de los depósitos de plazo fijo mayoristas y es especialmente atractivo para las entidades bancarias. Juntos, estos instrumentos representaron casi el 71% de los pesos captados por el Tesoro.
Los montos y tasas de los instrumentos captados son los siguientes: – Letra capitalizable del Tesoro (Lecap) hasta el 15 de septiembre de 2026: $5,16 billones con una TIREA del 26,68% y una tasa efectiva mensual (TEM) del 1,99%. – Bonos con ajuste CER (Boncer) hasta el 31 de marzo de 2027: $0,54 billones con TIREA del 2%. – Boncer hasta el 30 de septiembre de 2027: $1,30 billones con TIREA del 5,06%. – Bono con tasa Tamar con vencimiento el 31 de agosto de 2028: $3,76 billones con un margen del 7,93%. – Títulos con ajuste al tipo de cambio oficial (dólar linked) hasta el 31 de julio de 2026: $0,75 billones con TIREA del 6,01%. – Bono dólar linked con vencimiento el 31 de marzo de 2027: $1,06 billones con TIREA del 5,5%.






