El fallo, emitido en el contexto de negociaciones verbales con el fondo para solucionar la solicitud, fue firme. El juez afirmó que el club de Boedo no se encuentra en cesación de pagos y destacó que dispone de patrimonio, bienes y activos suficientes para cumplir con sus obligaciones.
Asimismo, la sentencia declaró la inexistencia y nulidad de los documentos que respaldaban la solicitud de quiebra. El magistrado también mencionó que el acreedor ya tenía un juicio ejecutivo en curso, con embargos y fondos retenidos, lo que hace que intentar forzar la quiebra sea una forma de presión inapropiada. “Usar la quiebra como herramienta de presión para cobrar más rápido desnaturaliza el proceso concursal”, argumentó el fallo.
El litigio se originó a raíz de un reclamo del AIS Investment Fund, un fondo suizo ubicado en Luxemburgo que financió parcialmente la transferencia de Adolfo Gaich al CSKA de Moscú en 2020. El monto original reclasificado era de U$S 3,9 millones, pero con los intereses aumentó a U$S 4,5 millones. Este dinero se utilizó para gastos operativos del club, incluyendo las contrataciones de los paraguayos Ángel y Óscar Romero en 2019.
Esta decisión judicial brinda un respiro importante para San Lorenzo, justo a 48 horas de las elecciones que se realizarán el próximo sábado, en las que se elegirá a una nueva Comisión Directiva que completará el mandato de Marcelo Moretti, destituido debido a un escándalo por presuntos sobornos. Los socios elegirán entre cinco listas para la nueva directiva que tendrá el desafío de finalizar el período que concluye en diciembre de 2027.






