La situación plantea serias interrogantes sobre la legalidad y las condiciones en que viven estos animales. Según documentos de un santuario extranjero, en enero de 2025, 41 caí fueron trasladados, con el apoyo de organizaciones holandesas y la gestión de Natasia Winter, una operadora de fauna en el país, al Hidden Forest Sanctuary en Sudáfrica. Previo a este traslado, al menos quince primates murieron debido a la vejez y la prolongada espera en cautiverio.
El bioterio del CEMIC, el único autorizado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para experimentación con monos, estuvo en funcionamiento hasta 2021 cuando dejó de utilizar primates para investigaciones. Desde entonces, el destino de los macacos y otros ejemplares ha quedado en un limbo tanto legal como logístico. Organizaciones como Proyecto Gran Simio España han comenzado a presentar acciones legales y solicitar a la justicia el bienestar de los animales.
Victoria González Silvano, abogada de la causa por Proyecto Gran Simio España y delegada de la asociación en Argentina, comentó: “Los macacos están abandonados. El bioterio existe hace muchos años. Dejó de usarse en 2021 por decisiones institucionales. Tenía más de 74 individuos. Salieron los caí, que fueron cincuenta, hace un año y pico. De los ocho macacos, que ahora quedan siete, iban a ir a Israel. Nosotros decíamos que hay lugares menos conflictivos. No obstante, con tal de que los saquen, está bien”.
La abogada agregó: “Están en un tercer subsuelo sin luz del sol. No te puedo decir que estén sin comida ni que no esté limpio. Es un bioterio, está limpio”.
Hoy en día, los macacos viven en jaulas que, según la representante de Proyecto Gran Simio, “son de 70 x 80 centímetros”. “Un macaco asiático o macaco cangrejero, como se llama a esta especie, si se para toca con la punta de la jaula. No pueden girar, no pueden moverse. Y algo peor: el mono es un animal gregario, un animal de familia. Ellos están todos separados, sin interrelación. El sufrimiento que están pasando es terrible, el maltrato que tienen es terrible”, destacó Silvano.
Además, la abogada señaló: “Desde fines de 2023, que empezamos la querella, logramos que los caí se fueran, y respecto al capricho del CEMIC de mantenerlos hasta que se vayan a Israel, se desató la guerra. Hemos hecho ofertas a la fiscalía.






